jueves, 27 de marzo de 2014

Luces rojas en la industria automotriz y del autotransporte

La cúpula empresarial de la industria automotriz y del autotransporte representada por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones; Industria Nacional de Autopartes (INA) y la Asociación Nacional de Comerciantes en Automóviles y Camiones Nuevos y Usados (ANCA), presentaron en conjunto la problemática del ingreso de los vehículos usados provenientes de Estados Unidos y la falta de dinamismo en el mercado interno de nuestro país en estos primeros dos meses del año.

Los presidentes de las cinco Asociaciones señalaron que continuarán colaborando con la Secretaría de Economía en los cuatro pilares fundamentales para el Desarrollo de la Industria Automotriz:

1. La reactivación del mercado interno.

2. Asegurar un entorno de negocios favorable para las inversiones del sector.

3. Ampliar el acceso a los mercados internacionales.

4. Desarrollo de ingeniería e investigación en nuestro país.

La conferencia en el marco del Diálogo con la Industria Automotriz, iniciativa que reúne a toda la cadena productiva para impulsar el sector y analizar las problemáticas que lo impactan y hoy en día lo más urgente es al caída en las ventas de vehículos comerciales pesados, así como el nulo crecimiento de la venta de autos nuevos en el país, provocados principalmente por la entrada de “vehículos chatarra” que compiten deslealmente en el país.

Con cifras similares a las que se obtuvieron en el primer bimestre de 2001, el mercado interno de vehículos nuevos se encuentra absolutamente deprimido. En febrero de 2014 se vendieron 79 mil 938 vehículos ligeros en México, lo que representó un descenso de 0.3% con respecto al mismo mes de 2013.

Mientras que en el acumulado se comercializaron 165 mil 442 vehículos ligeros, 0.6% superior a lo registrado en el mismo período del 2013, año en el que el mercado creció 7.7%. Estos niveles de venta de autos nuevos son inferiores a los de hace trece años, es decir, más de una década perdida del mercado interno.

La afectación al mercado interno de autos nuevos se da por razones coyunturales y por razones estructurales.

En la parte coyuntural, se tiene una caída muy importante en este primer bimestre del año en el quinto componente del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), el cual mide la posibilidad de compra de Bienes Durables.

Con un retroceso de 25.5% en febrero y de 22.9% en enero del presente, el índice se sitúa a niveles similares al mismo periodo de 2009, en plena crisis económica mundial; estos niveles tan bajos muestran la preocupación de los consumidores al restringir su gasto en Bienes Durables, incluyendo los vehículos nuevos.

En la parte estructural, el principal factor que ha inhibido el mercado interno es el creciente ingreso de vehículos usados provenientes de EU.

Tan sólo en 2013 se importaron 644 mil 209 unidades usadas, 40.6% superior a los vehículos importados en 2012 y representando casi el 60.6% del total de venta de vehículos nuevos en 2013.

El parque vehicular en circulación, engrosado en los últimos siete años con más de 7 millones de estos automóviles “chatarra”, nos convierte en el traspatio del parque vehicular de EU, dañando significativamente el precio de todos los automóviles en circulación en nuestro país y dificultando la renovación natural de los vehículos.

Eduardo Javier Solís Sánchez, presidente ejecutivo de AMIA, destacó la importancia de reducir las importaciones de esta “basura” vehicular para poder tener un mercado de autos usados sano que permita una verdadera renovación vehicular.

“El mercado interno podría ser de hasta 1.8 millones de unidades, casi el doble del mercado que tuvimos en 2012, si hacemos bien la tarea. Damos la bienvenida a las medidas que el Gobierno Federal ha anunciado y que estará tomado en las siguientes semanas para promover el mercado interno y recibimos con entusiasmo las recientes declaraciones del Ejecutivo Federal en el sentido de poner ‘mano firme’ que asegure la reducción y control efectivo del flujo masivo de autos usados a nuestro país”, comentó.

El directivo de la AMIA subrayó además la importancia de que el Ministro Juan N. Silva Meza, presidente del Consejo de la Judicatura Federal, promueva el trámite respecto a las quejas administrativas que existen desde hace casi dos años en contra de jueces en Baja California que han otorgado suspensiones provisionales.

Por su parte, Guillermo Prieto Treviño, presidente ejecutivo de la AMDA, declaró que la importación indiscriminada de más de 7 millones de vehículos desde finales de 2005 ha frenado dramáticamente el desarrollo del mercado automotor.

El representante de los distribuidores señalo que “llegó el momento de privilegiar el bien colectivo sobre los intereses mezquinos de muy pocos que han medrado vendiendo basura automotriz en México. Al paso de los años se ha demostrado que la importación de vehículos usados ha generado daños ambientales; perjudicado a la industria automotriz; incrementado el gasto público; contribuido a la inseguridad pública y generado caos vial”.

También reiteró la importancia de que la agenda del sector automotor sea incorporada en el Plan Nacional de Desarrollo como se ha venido trabajando con la actual administración, con una visión de mediano y largo plazo con el fin de promover una de las mayores industrias de nuestro país.

Al mismo tiempo enfatizó que otro detonador del mercado interno es el financiamiento y este rubro tiene una penetración relativamente baja en nuestro país. Al respecto externó que será fundamental la cooperación entre las Financieras de Marca, la Banca Comercial y la Banca de Desarrollo, así como agilizar la recuperación de garantías con el propósito de incrementar los niveles del 50% de las ventas hasta porcentajes de entre el 65 y 70%, tal y como sucede en otros países de nivel de desarrollo similares.

Miguel Elizalde Lizarraga, presidente ejecutivo de ANPACT destacó que en el mercado de vehículos pesados, la importación de chatarra es un factor clave que ha influido en su desaceleración y un golpe sistemático a la competitividad de este sector.

A pesar de ser el sexto exportador a nivel global, México importó en enero 10 camiones chatarra por cada 9 vendidos en el país; una cifra inédita. Entre otras variables, esta situación explica la caída de 22.3% en las ventas de enero-febrero, en comparación con el mismo lapso de 2013.

De igual forma, el directivo de ANPACT indicó que ningún país con una logística competitiva permite la importación de vehículos usados.

“Queda claro que el mercado interno de vehículos pesados no está a la altura del potencial de la planta productiva o del tamaño de la economía en México. De no cambiar la dinámica de importación de chatarra, seremos un país maquilador que sólo utilice los camiones producidos en México tras 17 años de uso en promedio en EU. De facto, nuestro país se está convirtiendo en el deshuesadero más grande del mundo”, señaló.

En tanto, Oscar Albin, presidente ejecutivo de INA, se unió a estos pronunciamientos en contra de la entrada indiscriminada de autos usados a México, ya que dañan seriamente la cadena de comercio de automóviles y paralelo a la entrada de vehículos chatarra se abre un mercado negro de partes para esas unidades.

“El estado deplorable en que se están importando vehículos en México provoca que muchos de ellos a unos cuantos meses de uso se desechen y sirvan como fuente de refacciones usadas, un mercado que no tendríamos y que no merecemos”, dijo.