domingo, 20 de abril de 2014

Volkswagen Golf R 400, nueva bomba en el Salón de Pekín




Volkswagen sorprende a propios y extraños con este espectacular estudio sobre un posible Golf R de récord, con una potencia descomunal para un compacto.Todavía hoy muchos aficionados recuerdan con nostalgia el Golf R32 del año 2002, equipado con un motor V6 de 3.2 litros y 240 caballos de potencia y una estética muy radical. Pues bien, siguiendo ese espíritu Volkswagen ha creado el prototipo Golf R 400 que preside su stand en el Salón del Automóvil de Pekín que ha abierto sus puertas este fin de semana.

Se trata de un coche aún más radical, que de hacerse realidad pondría al Golf en unosniveles de prestaciones casi inconcebibles. Porque el Golf R 400 debe su nombre a la cifra de potencia que se extrae a su cuatro cilindros turbo: nada menos que 400 caballos, lejos incluso del compacto más potente del momento con un motor similar, el Mercedes Clase A 45 AMG.

Hablamos, además, de cien caballos más que el Golf R de séptima generación y 70 Nm de par más (para un total de 450 Nm) que se encargan de gestionar una caja de cambios DSG de doble embrague y seis velocidades y un sistema de tracción total 4Motion que también contribuye a facilitar su conducción.

Para alcanzar ese rendimiento se ha desarrollado un nuevo turbo con mayor presión de soplado y refrigeración optimizada y un cárter reforzado. Las prestaciones que consigue en el Golf R 400 (que no ve incrementado su peso respecto al GTI) son de infarto: 280 km/h de punta y una cifra de aceleración de 0 a 100 km/h inferior a los cuatro segundos, uno menos que el Golf R 2013. Impresionante.

Esteticamente el Golf R 400 es igual de impactante. Su carrocería es 20 mm. más ancha gracias a los pasos de rueda sobredimensionados. Cuenta con unos paragolpes delantero y trasero muy agresivos, con tomas de aire de mayor tamaño y piezas en carbono, como el splitter delantero o el marco de la rejilla inferior. En la parrilla principal la banda coloreada es amarilla y tiene continuidad en los faros, como ocurre en el GTI.

Detrás, los cuatro escapes del Golf R se sustituyen por dos tubos situados en posición central, dentro de un espectacular difusor que se acompaña de un spoiler de techo muy estético. Las llantas de 19" de diseño exclusivo y el techo y los retrovisores en negro lacado completan un agresivo conjunto estético.

En el interior se han habilitado unos asientos tipo bacquet con reposacabezas integrados y tapizados en cuero y alcántara, molduras en símil de fibra de carbono y un volante y pomo del cambio con costuras amarillas a juego con los detalles exteriores en este mismo color.

Veremos si este ejercicio de estilo llega algún día a hacerse realidad o no (es poco probable al tener ya confirmadas dos versiones del GTI y un R bajo la séptima generación del Golf), pero la profusión de versiones híper potentes del Golf (recordemos el impactante Design Vision GTI que pudimos probar hace unos meses) podría hacernos imaginar que en Volkswagen piensen ponerle la guinda a la tarta de una completísima familia Golf.